OPERACIÓN NIMROD: LOS SAS EN LA EMBAJADA IRANÍ

 
         El 5 de mayo de 1980 los SAS fueron el centro de atención de todas las miradas y en vez de actuar en la sombra sorprendieron a medio mundo con su actuación en vivo y en directo. Las cámaras de la BBC dieron a conocer al gran público el nuevo papel de los Servicios Especiales Aéreos creados por David Stirling, la lucha contra el terrorismo.
          Tras finalizar la SGM el papel de SAS tras su reorganización fue sobre todo en la lucha contra los movimientos guerrilleros que protagonizaron distintos movimientos independentistas desde Irlanda a Asia. Pero en la década de los 70 la aparición a gran escala del terrorismo en Europa necesitaba un cambio de estrategia. Seria ya en 1972 con la amenaza de hundir el transatlántico Queen Mary II a cambio de un rescate cuando se decidió usar a los SAS en la lucha contra esta nueva amenaza. Se creó un equipo para ser lanzado sobre el barco para inspeccionar y eliminar las posibles amenazas. Esta unidad ad hoc, estaba formada por dos miembros de la Sección de Botes del 22º SAS, otros dos del RMSBS (Royal Marines Special Boat Section) y un artificiero del RAOC (Cuerpo de Armamento y Material del Ejército) que no encontraron ningún explosivo ni terrorista a bordo.

         Pero sería el atentado en las Olimpiadas de Munich por el grupo terrorista Septiembre Negro cuando se decidió que el SAS desarrollara taticas y estrategias de lucha antiterrorista. El entrenamiento de los seleccionados se realizó en el cuartel de Bradbury Lines en Heeford que se preparó a conciencia para esta nueva  misión. Se construyeron distintos escenarios en los que se pudieran realizar tomas de rehenes construyendo varios edificios  y se entrenaron en asalto a aviones de pasajeros. De forma acertada el entrenamiento de los SAS se coordinó con los cuerpos policiales del Reino Unido para facilitar a los operativos desplegarse de la forma más efectiva, como se había practicado en las maniobras.
Miembro del SAS. Angus Mcbride para Osprey
         A mediados de la década los SAS participaron en la lucha contra el IRA tanto en Gran Bretaña como en Irlanda del Norte. Pero sería en Holanda en mayo de 1977 cuando miembro del SAS participaron junto a la policía Holandesa en un secuestro de un tren. Pese al éxito de la misión se decidió que los SAS se debían entrenar en este escenario por lo que se hizo un simulacro a gran escala en la línea de ferrocarril entre Hereford y Worcester. En octubre de ese mismo año dos operativo del SAS participaron junto al GSG9 alemán en Mogadiscio en el secuestro del avión Landshut, vuelo 181 de Lufthansa. En este exitoso rescate en el que murieron 3 de los cuatro terroristas y por desgracia uno de los tripulantes,  fue su primea acción real en aviones descubrieron el subfusil Heckler&Hoch MP5 que sustituiría al Ingram MAC-11 (muy similar a la UZI).
         Volvemos a 1980 para descubrir ese día en el que los SAS protagonizaron las portadas y los noticiarios de todo el Mundo. Un grupo separatista iraní llamado Frente Revolucionario Democrático para la Liberación de Arabistan, nombre que dan a la región petrolífera de Khuzestán, decidió llevar su lucha al pleno corazón de la capital británica.
          En la mañana del miércoles 30 de abril, seis ciudadanos iraníes se reunieron en Hyde Park de los que solo se conocen sus nombres de pila: Salim, Hassan, Faisal, Makki, Shai, y Ali. Portando dos pistolas ametralladoras Scorpion (exactamente la versión polaca), tres pistolas Browning de 9mm y un revólver del calibre .38, además de varias granadas RDG-5 de fragmentación se dirigen a la embajada de Irán en el número 16 de Princes Gate, en el exclusivo barrio de Kesinton.
       Tras someter al guardia Trevor Lock,  miembro del equipo de protección diplomática de Scotland Yard, justo después de que accionase la alarma entraron en la sede iraní. Aunque algunos trabajadores lograron escapar los terroristas lograron tomar 26 rehenes, entre ellos dos periodistas de la BBC que estaban arreglando sus visados para visitar el país persa.
         Nada más activarse la alarma comienza el plan antiterrorista y se reúne el COBRA (Cabinet Office Briefing Room A) y se envían las fuerzas de intervención de la policía: escena los equipos D11 (francotiradores), C13 (antiterrorista), y el SPG (Special Patrol Group). Además de activarse al Pagoda, nombre con el que se conocía a la unidad antiterrorista del SAS en Herenford. La Operación Nimrod, es decir “estúpido” o “lerdo”, está en marcha y por suerte la coordinación con la policía londinense funciona a la perfección ya que se estaban esos días preparando unas maniobras conjuntas.
Los miembros de los equipos rojo y azul del escuadrón B se instalan en el edificio contiguo a la embajada y comienzan los preparativos de un posible asalto. Mientras proseguían las lentas negociaciones, ya que el gobierno iraní no aceptaba as duras exigencias de los secuestradores  (independencia del territorio y libertas de los presos), los miembros de SAS y de la policía comienzan a investigar los planos y situación de los terroristas y rehenes.
Los primeros días parecía que el secuestro iría por buen camino ya que liberaron a cuatro de los rehenes. El primer día a Frieda Mozafarian, el segundo a Chris Cramer de la BBC que fingió estar enfermo, Ali Guil Ghanzafar y Hiyech Sanei Kanji el cuarto, finalizando el quinto día con Mustapha Karkouti. Pero las negociaciones con Salim, el líder y único que hablaba inglés, no avanzaban pese a las concesiones de los negociadores entre ellas una entrevista con la radio y que las cámaras de la BBC gravasen lo que sucedía en el exterior en directo (para ver lo movimientos policiales supongo, además de la publicidad).
Mientras tanto los SAS ensayaron en la réplica que se había construido en los barracones de Regents Park y memorizaban los rostros de los terroristas. El plan B estaba en marcha por si acaso las negociaciones no llegaban a buen resultado.
Así sucedió el sexto día cuando tras la amenaza de que matarían un rehén en el caso de que el embajador de Jordania no acudiese a negociar. A las 17 horas se oyeron tres disparos sin saber si habían matada a alguno de los rehenes pero seria dos horas más tarde cuando nuevos disparos aclararían las dudas. Dos terroristas lanzan por la puerta el cadáver de Abbas Lavasani, agregado de prensa. Las negociaciones están rotas y William Whitelaw que ostentaba el cargo de Secretario del Interior recibió las órdenes de la primer ministro Margaret Thatcher de entrar. Los policías pasan el testigo a los SAS, ¡go,go,go!.
Esquema del asalto. Autor desconocido
El asalto lo ejecutarían  cinco equipos de cuatro hombres que entrarían de forma simultánea en todas las plantas del edificio a través de las ventanas y claraboyas. Mientras tanto los negociadores tratan de dar esperanzas a los secuestradores para distraerlos. 
Los hombres del SAS irían equipados con los subfusiles Heckler y Koch MP5A-3 y una pistola Browning 9mm Hi Power además de granadas aturdidoras (cegadoras y ensordecedoras) y lacrimógenas. Iban equipados de máscaras antigás para poder respirar en la mezcla de gases lacrimógenos y humo que generaría la explosión de las “cargas de marco” en las ventanas.
La liberación comenzó a las 19:23 horas con la explosión de la carga explosiva del tejado, la onda expansiva sacudió todo el edificio y de provoco una enorme nube de humo que aturdió a los terroristas. En pleno desconcierto Trevor Lock logra derribara Salim y saca su revolver que había mantenido oculto. En pleno forcejeo con el terrorista entran en la sala los miembros del SAS que eliminan a Salin con sus MP5. En otra sala eliminan a un terrorista según algunas fuentes por obra de un francotirador. Lock sale al balcón para asegurarlo mientras que los SAS se internan en el edificio.
Libro "Who Dares Wins" de Osprey 
La intervención de Lock fue vital ya que sin saberlo uno de los operativos del SAS, sargento “Tak” había quedado colgado en su cuerda y no podía descender. Si Salim hubiese estado libre y no ocupado con el agente de Scotland Yard podría haberlo matado fácilmente ya que la ventana por donde iban a entrar se incendió también como veréis en el video.
¿Por qué había quemado tan rápido esa cortina? Al parecer los terroristas había rociado las ventanas y e suelo con queroseno como descubriría otro de los SAS. El sargento Tommy Palmer salía a un balcón con su equipo ardiendo, se despojaba de su capucha y de la máscara antigás para rápidamente acceder de nuevo al interior.
Uno de los periodistas de la BBC huyendo del fuego
Mientras en la Sala del Télex dos terroristas, Shai y Makki, comenzaron a disparar a los rehenes, muriendo uno y resultando heridos dos. Tras ello aprovecharon e caos y trataron de escapar entre los rehenes. Los SAS los identificaron y según algunas fuentes los colocaron contra la pared y les dispararon, en lo que ahora se conoce como una “ejecución extrajudicial”.
Otro de los terroristas que escapa fue descubierto con una granada en su mano que amenazaba con soltar. En vez de dispararle uno de los SAS le da un culatazo y una vez en el suelo es acribillado con la granada aun en la mano.

Los rehenes salieron al exterior y fueron esposados como se hace hasta que se identifiquen. Los números ni cuadraban y algo pasaba hasta que el periodista de la BBC Sim Harris lo identifica y es capturado. Fowzi Nejad fue el único terrorista superviviente, y en el juicio que se celebró a causa de los hechos nueve meses después fue condenado a cadena perpetua.
El hecho de las ejecuciones de dos de los terroristas fue motivo de un juicio en el que fueron absueltos los SAS por un jurado. ¿Por qué lo hicieron? Lo más seguro que estaban cumpliendo las instrucciones de sus superiores de dar un mensaje de lo que les esperaba a los siguientes terroristas si atacaban el Reino Unido.
Margaret Tacher con tres operativos del SAS. 
Para acabar tres anécdotas interesantes sobre el secuestro de la embajada:
-         Después del incidente se rumoreó que Iraq había patrocinado, entrenado y armado a los terroristas.
-         Fowzi Nejad  fue liberado en noviembre de 2008, y ante el riesgo de ser ejecutado en Irán, el gobierno británico decidió que lo mejor era que trabajas para ellos en la clandestinidad.
-         Las relaciones entre Londres y Teherán tardaron unos trece años en restablecerse debido a la negativa del Reino Unido de pagar los 790 000 libras de reparaciones necesarias en la embajada. Al final se llegó a una compensación con los daños sufrida por la británica durante la Revolución Iraní.
Operación Nimrod: los SAS en la embajada iraní” Francisco García  Campa – Bellumartis Historia Militar 

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