6 de enero de 2017

EL BARÓN UNGERN


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Hay personajes en la historia que debido a su personalidad y sus actos son héroes o villanos según quien os hable de él. Este es el caso de un austriaco que combatió a miles de kilómetros de su tierra natal en la Guerra Civil más sangrienta de la Historia. Os dejo con este relato de Manuel Vallejo, único historiador español que escribió dos libros sobre este particular general: "El Barón Ungern", "Ungern, El testamento del euroásiatico a caballo".
Relatar en un cuantas páginas la historia y leyendas de un ser desmesurado, magia, carisma, simbología, tenacidad, coraje se me antoja algo muy complicado, más bien inviable. El General – Barón Roman Fiodorovitch Ungern von Sternberg ,  aristócrata nacido en Graz (Austria), criado por su padrastro en Letonia, de ascendencia húngara, él mismo contaba ser descendiente de los Hunos...

Ungern en 1893. Wikicommons
Ungern representa los valores que nunca debieran desaparecer de nuestras vidas, ideales, convicciones e incluso fantasías y sueños, es sabido que “solo en los sueños el hombre es libre”. Fue un caballero errante, un mercenario o un corsario como lo fueron sus gloriosos antepasados. Al ser el primogénito de la familia podía haber recibido una herencia fastuosa, castillos, bosques y playas repletas de ámbar en Letonia, renuncio a todo ello a favor de su hermano menor, él había nacido para la aventura y la guerra, odiaba el lujo y la inactividad.                     
Se jactaba de las aventuras de su abuelo corsario en el Índico, perseguido por toda  la flota de su Graciosa Majestad Británica, de su antepasado que murió en las cruzadas frente a las murallas de Jerusalén en las huestes de Ricardo Corazón de León. Encontramos Ungern-Sternberg al servicio del Rey de Suecia, Zares, su oficio era la guerra. Ungern era poco hablador, no solía departir con los otros oficiales zaristas que menospreciaba, no era bebedor, si fumador en una breve etapa de su vida, las borracheras y visitas de burdeles de la oficialidad no le interesaban para nada. Solo intervenía cuando alguien hacía referencia a los Caballeros de la Orden Teutónica, en esos casos recordaba que dos Ungern-Sternberg habían pertenecido a la Orden que al contrario de Hospitalarios, Templarios, etc… tan sólo admitían a miembros de la nobleza, sus dos antepasados habían muerto blandiendo sus espadas en la única y definitiva derrota de los Caballeros Teutónicos, en la Batalla de Tannenberg en 1410.   
Sus hábitos consistían en largas cabalgadas en solitario “contaban que los lobos eran sus amigos, que solía tener citas con el mismo Satanás” de regreso de horas a caballo, apenas comía algo del rancho de los soldados , se encerraba horas y horas a leer a Henri Bergson, Dante o libros budistas…
http://amzn.to/2iQA3RZ     Narrar las gestas del Barón Ungern en unas páginas me parece misión imposible, veo más apropiado contarlo como lo haría un trovador en una plaza de una aldea siberiana, un cielo gris plomizo y los vencejos volando bajo, todo anuncia una próxima nevada.
-                       Acercaos caballeros, señoras y niños a este trotamundos que por unas monedas, un tazón de sopa caliente o un vaso de licor, os va a relatar las epopeyas del hombre más insólito que conocerían los siglos. Hombre como todos no era…un semidiós, unos cuentan que era del bien, otros del mal, que su nombre era sinónimo de odio y terror, nadie puede saber lo que es verdadero o falso, ni dónde termina la historia y empieza la leyenda.
          Los mitos mueren  pasado un tiempo, sólo permanecen los más grandes, estos van en contrasentido el tiempo, los siglos o milenios los engrandecen hasta límites insospechados. Hombre que como Leónidas fueron derrotados tras una lucha titánica.                                    Si señores, tan colosal fue su combate que hoy sólo los pusilánimes y decadentes ven su gesta como un fracaso. Nosotros los hiperbóreos, los que vivimos aparte, tenemos sed de truenos y rayos.
       El Barón Ungern es un digno sucesor de las figuras heroicas, épicas y desmesuradas de la antigüedad, tuvo la valentía irreflexiva (siempre cargaba a la cabeza de sus hombres) y enloquecida de Aquiles, Héctor o del rey espartano en las Termópilas, valentía de todo contexto moral.
Ungern con ropa mongola y rusa. Wikimedia
El Barón Ungern tenía bien claro que su misión era sagrada y universal, esta era regenerar un mundo en ruinas donde los valores humanos habían caído tan bajos hasta el punto de olvidarnos de ellos. La causa zarista fue postergada, finalmente ignorada y despreciada, no su odio al bolchevismo que él achacaba al judaísmo y a la gran burguesía liberal.
Estos seres se manifiestan en tiempos difíciles y hacen pedazos la historia.  Son más parecidos a profetas cuya misión es cambiar radicalmente las reglas de este mundo corrupto y decadente.
En una palabra señores, son los que resisten cuando todos abandonan, los que dicen un no rotundo cuando todos aceptan. Su destino suele tener un fin prematuro y trágico, “33 años de los que cuentan que los mueren a esa edad mítica resucitan o viven para la eternidad como Jesús de Nazaret o el Gran Alejandro el macedonio”.

Ungern fue fusilado el 15/09/1921 en Novosibirsk, en su tumba nunca faltan flores y son cada vez más los que acuden en peregrinación, cuentan que si se  pronuncia su nombre tres veces, fenómenos paranormales suceden. Reconozco tener pendiente la visita a la capital de Siberia, donde existe un museo con pertenencias personales del General.

El mito de nuestro Barón se ha engrandecido, es ilimitado, han querido hacerlo suyo los monárquicos, los fascistas, era idolatrado por el Canciller del Reich, Adolf Hitler que plagia en Nuremberg 1939 frases enteras de Ungern con puntos y comas, algo tan dispar como el movimiento anarquista lo idolatra como lo hacemos sus incondicionales seguidores,
Jean Mabire el gran historiador francés lo resumió en “Ungern es más que Ungern”.
OID” os podría contar las venturas de un joven general conocido como el “Barón Ungern” al que sus muchos detractores llamaban despectivamente como el “Barón Loco” o el “Barón Sanguinario”.
Rusos blancos, posiblemente cosacos de Amur
en la invasión de Mongolia
Como este pudo al frente de la que denomino la División Asiática de Caballería una amalgama de razas y religiones en la predominaban mongoles, tibetanos, cosacos rusos, una veintena de japoneses, polacos, kazajos, dos británicos y un austriaco, el médico de la esquelética unidad, los oficiales eran todos rusos, 3 o 4 cañones de montaña, 25 ametralladoras pesadas, algún mortero y tres auto-ametralladoras, 2 Austin Putilov y una Rolls-Royce.
SABED” que la División de Ungern con una férrea disciplina tuvo en jaque a miles de milicianos bolcheviques, hicieron una verdadera matanza. La situación era, insostenible por la que Ungern toma la decisión de invadir Mongolia siguiendo los consejos del Dalai Lama y apoyo de su guardia personal.
Ungern asedia la capital de Mongolia, Urga (hoy Ulan Bator) cuya guarnición china lo superaba en 4 a 1, instructores búlgaros y húngaros, 25 cañones, perfectamente atrincherados en fortines , cercados por alambradas…Ungern una vez más mostró su maestría en la guerra psicológica y servicios secretos.
Machacaron a los refuerzos chinos que desconocían la caída de Urga, unos cinco mil hombres y abundante suministros y municiones, entre 4 o 5 mil soldados, El lugar aún en pleno siglo XXI se sigue conociendo como “la llanura de la muerte” y es evitado por los viajeros. No debemos  olvidar que tanto mongoles como tibetanos preferían el uso del arco, lanza o espada, lo consideraban más fiable.
Ungern es nombrado por la máxima autoridad religiosa budista mongola, Dictador de Mongolia, instala la primera central eléctrica y de telefonía sin hilo, sanea la ciudad, contaban que sus calles no habían sido barridas desde tiempos de Gengis-Khan.
Hoy después del periodo comunista donde era considerado un villano, es Héroe Nacional de Mongolia. Durante la Gran Guerra se ganó todas las medallas al heroísmo y la valentía de la Rusia Zarista.
Podría seguir contándoles proezas extraordinarias, no dudo que si el personaje les ha enganchado seguirán su senda, más de 400 libros se han escrito en diversas lenguas, muchos no son de fiar, tiran de sensacionalismo, resulta más sencillo vender a un criminal sediento de sangre y un mata judíos (totalmente incierto).
Escribiría en Dauria en 1921 “He intentado formar una orden militar budista para luchar implacablemente contra las depravaciones revolucionarias
Su final, fue el esperado, al parecer sabía perfectamente el día de su muerte, previsto por los chamanes y videntes que lo acompañaban.
Ungern Capturado por el Ejército Rojo
Volvió a luchar a Rusia (Siberia) con algo más de un millar de sus incondicionales, esta vez se enfrentaba a más de cien mil guardias rojos, formados, pertrechados, disciplinados al mando del llamado “padre del ejército rojo” el 1er Mariscal de la URSS, Blücher o Blyucher  (seria recompensado por Stalin en su purga) disponían de aviación, tanques y todo tipo de material pesado. Al volver a Rusia sabían que su destino estaba fijado.
Sabed igualmente que estas líneas son solo el principio de la historia, según cuentan Ungern no era de aquí, solo estuvo de paso.

El Barón Ungern” Manuel Vallejo Téllez – Bellumartis Historia Militar
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