14 de noviembre de 2016

“EL GRAN DELIRIO. Hitler, drogas y el III Reich”. LIBRO



“EL GRAN DELIRIO. Hitler, drogas y el III Reich”. LIBRO BELLUMARTIS HISTOIRA MILITAR
        Numerosos libros han tratado en profundidad y desde todos los ángulos al nacionalsocialismo y el III Reich, siendo la Wermacht la fuerza armada más investigada a los largo de la Historia. ¿Pero todo está escrito?
         Aunque os parezca extraño hay un tema que todos los autores habían pasado por alto, dedicándole un par de líneas como mucho, pese a lo interesante que me parece: la relación del nazismo con las drogas. La lucha contra las drogas fue una de las claves del discurso oficial y uno de los caballos de batalla de Leonardo Conti, Ministro de Salud del Reich, mientras que otros gerifaltes favorecían su uso en benéfico de la causa...

         Norman Ohler, un joven periodista alemán que tras más de cinco años de investigación en archivos alemanes y estadounidenses se embarcó en su primer ensaño sobre “el dopping” en la Alemania nazi. El autor sabiendo del peligro de las drogas, en el prólogo nos ofrece un prospecto, como si de un medicamento se tratase, para el uso correcto de su obra, posología, peligros y efectos secundarios.
         Con un estilo muy cercano y dinámico nos interna en un mundo de anabolizantes, narcóticos y complejos vitamínicos que llevó al delirio a un país, que colocado tanto por el éxito de sus ejércitos como por el carisma de su líder se engancharon a la mayor droga que existe, el poder.
“EL GRAN DELIRIO. Hitler, drogas y el III Reich”. LIBRO BELLUMARTIS HISTOIRA MILITAR
Bombones con Pervitim
         En el periodo de Weimar, Alemania se convirtió en la potencia mundial de la industria farmacéutica, un sector ideal para un economía débil ya que daba muchas plusvalías con poca inversión en activos fijos. Las fábricas del chemical valley entre Oberusel y la Selva de Oden se fusionaron en 1925 dando lugar al conglomerado IG Farben. Entre las especialidades de estas industrias estaban los opiáceas, especialmente la heroína la cual se exportaba un 98% de la producción y en el caso de la morfina representaba el 40 de la producción mundial. Mientras que las compañías Merck, Knoll se especializaron en la cocaína con una cuota de mercado mundial del 80%.
         Con la llegada al poder de Hitler y el comienzo de la autarquía económica y las nuevas leyes mundiales sobre narcóticos, se redujo sustancialmente las importaciones de las materias primas por lo que se buscó un producto sustitutivo. La sustancia elegida para estimular a la nación a despertar fue la metanfetamina desarrollada por Hauschild en 1937. Los laboratorios Temmler la comercializaron con el nombre comercial de Pervitim, y en poco tiempo se convirtió en el nuevo café de los alemanes (dentro de poco en BHM hablaremos en profundidad sobre el Pervitim).
         En el gran delirio se analizará el papel de este estimulante sintético en los triunfos de la Blitzkrieg (junto a las sencillas wehrmachtskanister o  jerrycan), ya que facilitó que durante tres días los soldados combatiesen sin apenas dormir. Gracias a los relatos de soldados como a los informes oficiales de Otto F. Ranke  responsable de la Fisiología de Defensa y encargado del pedido de 35 millones de dosis de Pervitim para el Heer y la Luftwaffe.
“EL GRAN DELIRIO. Hitler, drogas y el III Reich”. LIBRO
         Pero la relación con las drogas y el nazismo se puede definir como una politoxicomanía, ya que no solo le daban a las drogas de laboratorio. El Ministro del Aire y antiguo héroe, Herman Goering,  era un conocido adicto a la morfina desde que sufrió una herida en el estómago durante los primeros años de luchas callejeras del Partido.  E incluso el führer pese a su vida saludable, no fumaba, no bebía alcohol y era vegetariano se convirtió por prescripción médica en un verdadero yonki.  El responsable de este enganche a los estimulantes fue su médico personal Theo Morell, que comenzó con complejos vitamínicos para mantener la salud del “Paciente A” llegando al final del III Reich a suministrarle mas de 30 sustancias diarias muchas de ellas psicoactivas. Me pareció muy interesante el conglomerado farmacéutico creado por el doctor a costa de su relación personal con su paciente.
         Poco más os puedo decir sobre este libro que si lo leéis corréis el peligro de engancharos. 
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Ficha técnica
Título: “El Gran Delirio”
Autor: Norman Ohler
Nº de páginas: 329 págs con fotografías intercaladas
Encuadernación: tapa dura
Editorial: MEMORIA CRÍTICA
ISBN: 978-84-16771-10-3
El gran delirio. Hitler, drogas y el III Reich. Libro” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar

1 comentario:

  1. Buenas;

    No se si es bulo, pero hay una famoso un licor de hierbas ,Jag...ister, no pongo su nombre completo por no hacerles publicidad gratuita, que durante la IIGM se dice que se utilizo como anestesico y en alguno caso como desinfectante.

    Gracias.

    Un saludo.

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