22 de enero de 2016

PANOPLIAS ROMANAS DEL SIGLO II d.C.

PANOPLIAS ROMANAS DEL SIGLO II d.C. BELLUMARTIS HISTORIA MILITAR
Fulcrum por J.D. Cabrera Peña

Hoy Cesar Logares analiza esta excelente lámina del amigo J.D. Cabrera Peña que muestra una unidad de legionarios imperiales romanos en formación.
Se protegen en la configuración defensiva llamada fulcum, una formación estática empleada en batalla campal principalmente contra unidades de caballería de arqueros y choque. Las filas posteriores se dedicarían a lanzar sus venablos cuando el enemigo se acercase y podía complementarse con filas adicionales de arqueros, constituyendo una auténtica fortaleza defensiva.
Resulta interesante la lámina, además de por el detalle de la formación, por presentar los tres tipos de armadura que compartieron este periodo (en este caso segunda mitad del siglo II d.C)...

A la izquierda aparece un legionario equipado con la llamada lorica segmentata (una denominación moderna ya que el nombre latino original se desconoce). La armadura consiste en largas placas metálicas superpuestas, que cubren torso, abdomen, hombros y parte de los brazos (según el modelo más o menos protección en esta parte), en los hombros la protección se incrementaba con una superposición de placas. Se unen mediante bisagras y correajes. Ofrece una excelente protección contra todo tipo de golpes, con capacidad absorbente y buena ergonomía. Se combinaba además (como se aprecia en la imagen), al igual que el resto de armaduras, con una protección adicional denominada por los historiadores subarmalis, que dejaba a la vista los característicos flegos (llamados pteruges por los griegos). El papel de esta armadura, que tradicionalmente se ha considerado como el culmen de la tecnología defensiva individual en las legiones, ha sido revisado y puesto en duda recientemente, y parece ser un error debido a los convencionalismos artísticos de los escultores contemporáneos. Aunque ya se sabía que en ningún momento llegó a desplazar completamente a la cota de malla, algunos autores plantean incluso su amplia distribución entre las legiones y su eficacia en términos absolutos. La historiografía tradicionalmente planteaba que la resustitución de la misma por la cota de malla se debía a una cuestión económica debida a la crisis del siglo III, aunque parece ser que se debe más a una cuestión práctica, pues la cota de malla se presentaba prácticamente igual en cuestiones de protección y la segmentata requería de un mayor gasto en mantenimiento y construcción (bisagras, correajes y las propias láminas la hacían más difícil de mantener y de reparar). Se distinguen cuatro modelos distintos de este tipo de armadura, en este caso, nuestro legionario lleva el de tipo Corbridge. Esta armadura se ha convertido en el icono del legionario en la cultura popular.
El segundo legionario porta la omnipresente cota de malla (llamada también de forma póstuma lorica hamata). Este tipo de armadura de origen galo se convirtió en la protagonista del equipamiento defensivo de los guerreros desde la antigüedad hasta el siglo XIX en algunos casos. La combinación de comodidad, protección (siempre combinada con un subarmalis), capacidad de fabricación y reparación e incluso estética la han hecho superponerse en términos generales a todas las armaduras de la Historia. Ofrece una inmejorable protección contra cortes y combinada con una protección acolchada es capaz de parar todos los golpes indirectos y la mayoría de los directos. El modelo romano del alto imperio presentaba también una doble protección en el hombro como podemos apreciar.
El tercero, que aparece agachado, lleva una cota de escamas (lorica squamata). Se construía a base de pequeñas placas metálicas cosidas y superpuestas sobre un forro probablemente de cuero. Es una armadura normalmente asociada a tropas de élite u oficiales, con lo que es posible que resultase costosa y difícil de mantener aunque ofrecía una excelente protección y ergonomía.
En los cascos se aprecia ya la última evolución de los modelos gálico-imperiales en hierro. Son cascos de tipo Niedermormter (1 y 2) y Niederbieber en el caso del legionario agachado. Destacan por un aumento significativo del tamaño de las carrilleras y el cubrenucas que dejan prácticamente la totalidad del rostro cubierta.
En las espadas se aprecia la evolución del gladius a la spatha, partiendo del modelo pompeii. En el caso de los escudos (scuta), aún se mantiene el tipo "teja" tan característico de las legiones altoimperiales aunque es en este periodo cuando comienza a reintroducirse el modelo ovalado y redondo.

PANOPLIAS ROMANAS DEL SIGLO II d.C. BELLUMARTIS HISTORIA MILITAR
Formación en Fulcum por Jason Juta para Ancient Warfare Magazine
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“Panoplias romanas del siglo II d.C.” Cesar Logares – Bellumartis Historia Militar

2 comentarios:

  1. Muy interesante. Una pregunta,¿los cascos representados en la columna de Marco Aurelio eran así en realidad?

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    1. Hola, los de los oficiales serian estilo atico-italico y hay dudas de su uso en esa época. El resto parecen muy simplificados pero hay que tener en cuenta el tamaño del relieve. Si te fijas se parecen a los de la ultima ilustración pero sin el cubrenuca, puede que para simplificar el trabajo de los escultores

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