17 de marzo de 2014

LOS GARROCHISTAS DE BAILEN O LANCEROS DE JEREZ. 1808

LOS GARROCHISTAS DE BAILEN O LANCEROS DE JEREZ. 1808

           España estaba en manos de las tropas invasoras, una sensación de impotencia se apoderó de todos los rincones de la nación. Pero un brillo de esperanza ilumino brevemente  a la moral de los españoles, era el sacrificio del pueblo madrileño que se levantó en armas contra el invasor francés el 2 de mayo de 1808. Pese a la derrota el ejemplo cundió por toda España.
         En numerosas ciudades y aldeas el pueblo se unía a los restos del ejército o creaban grupos de hombres que se enfrentaban al francés en una nueva forma de combate conocida como guerrilla, desgastar la retaguardia del enemigo evitando el enfrentamiento en campo abierto.
Pese a las anteriores derrotas en campo abierto las autoridades de la Junta de Gobierno de Sevilla o Junta suprema de España e Indias aún confía en el ejército tradicional. El presidente de la Junta, Francisco Saavedra, ordenó a Francisco Javier Castaños constituir un ejército en Andalucía para enfrentarse al seguro avance francés a las órdenes de Dupont...

         El nuevo Ejército de Andalucía fue creado rápidamente debido al inminente avance galo. Para ello Castaños empleo a las tropas regulares aun disponibles en el campo de Gibraltar, unos 16 regimientos de infantería y tres de caballería. Pero la mayor fuente de efectivos fue el reclutamiento masivo de voluntarios unos 17.000.      Entre estos voluntarios la mayoría de ellos eran jóvenes o ancianos sin gran experiencia militar.
         Al llamamiento respondieron unos magníficos jinetes acostumbrados a lidiar con otro tipo de enemigos, eran los garrochistas. Pastores andaluces de ganado vacuno que usaban una larga vara de 3 metros conocida como garrocha  para guiar a las bestias. Debido a su afamada habilidad ecuestre se decidió crear varias unidades de lanceros voluntarios incorporados a la 3º División del General Manuel de la Peña.
LOS GARROCHISTAS DE BAILEN O LANCEROS DE JEREZ. 1808
         Alrededor de 400 jinetes reclutados mayoritariamente entre Jerez de La Frontera y Utrera aportando cada uno de los hombres tanto la montura como el arma. Una serie de documentos del archivo municipal de Jerez nos muestran ejemplos de alistamiento: “Domingo Sestelo, tres hombres sostenidos por él con caballos y garrochas. Bartolomé Angulo, a su hijo y cinco hombres más con caballos y garrochas así como todo su caudal”.
Para lograr cierta uniformidad teniendo en cuenta las prisas y la escasez presupuestaria se optó por una lógica solución permitir que vistiesen sus ropas tradicionales de trabajo añadiendo una serie de elementos como el color rojo del pañuelo y los botones con la efigie de Fernando VII y la leyenda de “Viva Fernando VII”. Manuel Gomez Imaz lo describía de la siguiente manera:
"El vestido de los jinetes era muy original, airoso y galán; el sombrero, de los llamados franciscanos, de anchas alas rodeado de cordón o cinta prendida de gruesa moña, la chupa de estesado con hombreras y caireles, chaleco medio abierto de cuello en pie, dejando ver el de la camisa con pañuelo de color anudado, faja, calzonas ajustadas hasta debajo de las rodillas, con ancha franja al lado y botones de muletilla en los que se veía el busto del rey con la leyenda "Viva Fernando VII"; botín abierto y bajo que dejaba ver entre éste y el ajuste del pantalón la medía azul o blanca, y el pañuelo de color rojo en la cabeza, atado en la nuca, cuyos picos caían por debajo del sombrero sobre la espalda, dejando ver la larga coleta envuelta en redecilla de estambre.”
A todos nos viene instantáneamente a la mente un picador de una corrida goyesca, pues estáis en lo cierto ya que el traje de torero no es nada más que una adaptación del traje de majo, es decir la vestimenta tradicional de la clase popular española.
LOS GARROCHISTAS DE BAILEN O LANCEROS DE JEREZ. 1808
Esos civiles se dirigieron al combate con un simple cuchillo de monte y con su amada garrocha, muchos de ellos sustituyeron la tradicional puya por una hoja de lanza. Con estas escasas armas y con una nula preparación militar se dirigieron orgullosos al encuentro del invasor francés.
El primer encuentro con los francesa sería el 16 de julio en la Toma de Mengibar, a las órdenes del capitán José Cheriff realizaron una heroica pero temeraria carga decisiva en la toma de la plaza. Pero en esta arriesgada acción falleció su oficial que no les pudo acompañar en su gloriosa carga en Bailen.
Tres días después se produjo el decisivo enfrentamiento en Bailen, gracias a su participación días antes se decidió que formasen parte del frente principal. Cuando comenzó la carga de la caballería, los voluntarios ansiosos de acabar con el invasor francés y debido a su falta de organización se adentraron demasiado en las líneas francesas muriendo la mayor parte de ellos, salvo unos treinta que lograron volver a las líneas españolas. Durante la carga los garrocheros se animan unos a otros con el siguiente lema:

¡¡España Jerez, a por ellos, como a las vacas!!

LOS GARROCHISTAS DE BAILEN O LANCEROS DE JEREZ. 1808
Su papel en la batalla les llevo a la gloria, aunque ahora casi nadie se acuerde de ellos, la fama de su habilidad a caballo se propago por toda Andalucía y España. Su  ejemplo fue seguido por otros ganaderos a lo largo de la guerra haciendo la vida imposible a los franceses, como se deduce de las medidas que adoptó la autoridad napoleónica contra ellos. Tras ocupar Jerez en 1810 proclamaron la siguiente ordenanza: “Todo individuo que auxilie a los garrochistas será fusilado o ahorcado. El que avise para prenderlos será gratificado con cuatrocientos reales y si el mismo es soldado será ascendido”.

“Los Garrochistas de Bailen o Lanceros de Jerez. 1808”Francisco García Campa – Bellumartis Blog de Historia Militar.
Bibliografia:
     - Web Grandesbatallas

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