19 de julio de 2011

Holocausto y Psicología del Comportamiento Colectivo

BELLUMARTIS


El holocausto fue un crimen sin precedentes contra  la humanidad, que tuvo como objetivo la aniquilación total de la población judía de Europa, hasta el último hombre, la ultima mujer y niño. Fue una decisión política planificada y deliberada de un poderoso estado, el Reich Nazi, que movilizo todos sus recursos para destruir un pueblo entero. La condena a muerte de los judíos no se debió a sus creencias religiosas ni a sus opiniones políticas; tampoco constituían una amenaza económica ni militar para el Reich. No se les asesino por lo que hubieran hecho sino simplemente a causa de su nacimiento. A ojos del nacionalsocialismo el hecho de que una persona hubiera nacido judía comportaba su definición a priori como infrahombres. Hubo otras victimas inocentes de la ideoliología  racista nazi pueblos como los eslavos, gitanos, también alemanes con minusvalías físicas o psíquicas y a otros ciudadanos por diversas razones  como a los testigos de Jehová, los homosexuales.

              Sabemos que bajo el régimen nazi todo el aparato del Estado: Gestapo, SS, Ministerio de Propaganda y hasta la Compañía de Ferrocarril se utilizo para conseguir la llamada solución  final del “problema judío”. Practicaron la brutalidad a una escala desconocida hasta entonces; masacrando hileras una tras otra de adultos temblorosos, destrozando las vidas de niños judíos sin piedad, construyendo para ello un basto sistema de campos de concertación  y exterminio cuyo único propósito era la producción de cadáveres a escala industrial.

La cuestión es: ¿POR QUÉ? ¿Por qué se utilizo a los judíos en tareas improductivas que les llevaban a la muerte pese a la necesidad de trabajadores por parte del Reich? ¿Por qué la insistencia en que estaban luchando contra un supuesto poder judío internacional cuando estaban exterminando en masa a los judíos revelando así la impotencia de aquel presunto todo poderoso enemigo?


En lo mas hondo de este aparente misterio se encontraba una ideología  Weltanschauung (concepción del mundo) que proclamaba que el judío constituía el origen de todos los males, en especial el internacionalismo, el pacifismo, la democracia, el cristianismo, la ilustración. Era el Weltfeind, el enemigo mundial. En la ideología nazi la redención (Erlösung) de los alemanes y de la humanidad aria dependía de la solución final (Endlösung) de la cuestión judía.


ANALISIS DESDE LA PSICOLOGIA SOCIAL Y COLECTIVA


Podríamos pensar que el nazismo es fruto solamente de un odio irracional, visceral, ante un pueblo que ocasiono en el pasado perjuicios al pueblo alemán. Según el psicólogo social Berkowitz nos podríamos encontrar ante una agresividad hostil o emocional. Los hechos demostraron que la violencia antisemita demostrada por los nazis no fue fruto de la  sin razón, si no de una ideología  que situaba como fin último la pureza de la raza aria, para conseguirlo justificó el exterminio de todos aquellos que pusiesen el peligro la consecución de sus fines. Por esto el holocausto se tiene que ver como un ejemplo de violencia o agresividad instrumental (que surge del interés y del egoísmo y cuyo objetivo es conseguir un fin).

La mayoría de los historiadores establecen como causa del nacimiento del nazismo la situación económica y de identidad nacional que sufría Alemania como consecuencia de la derrota en la primera guerra mundial y la deshonrosa Paz de Versalles. Esta situación de frustración del pueblo alemán  podría haber sido el causante de esa gran agresividad del estado alemán. El psicólogo Dollard y colaboradores en el año 1939 estudiaron la relación causal universal entre frustración y agresión, una persona esta motivada para actuar agresivamente no por factores innatos sino por un impulso inducido por la frustración. Esta teoría fue completada por Berkowitz añadiendo un elemento catalizador entre la frustración y la agresión que es la IRA. Este estado emocional fue acrecentado por el nazismo y por los discursos incendiarios de Adolf Hitler provocando así que el pueblo pasase de un aparente decaimiento a una total agresividad frente aquellos supuestos causantes de los males alemanes.

A lo largo de los siglos se fue fraguando en Europa un antisemitismo basado en la religión, como fue la expulsión de los judíos en España, no en aspectos raciales. El objetivo de este antisemitismo era la conversión al cristianismo del pueblo hebreo. El nacionalsocialismo fue mas allá y buscaba la desaparición de la raza judía independientemente de la religión que profesasen (numerosos religiosos católicos de origen judío fueron asesinados por motivos raciales). El secreto de Hitler no fue crear un nuevo odio sino acrecentar los prejuicios ya existentes en el pueblo alemán. Esta labor fue realizada por el Ministerio de Propaganda, dirigido por el doctor Joseph Goebbels, para llevar a cabo la tarea encomendada se realizaron películas como Der Ewige Jude (El judío errante) en la que se intercalaban planos de ratas y judíos; a Goebbels no le gustaban películas tan directas como ésta ya que prefería que los espectadores se creasen ellos mismos una visión negativa del pueblo judío. Su película favorita era Jud Süβ (El judío Süss), drama en el que una hermosa joven aria es violada por un hebreo. Los estudios de audiencia realizados por el Ministerio revelaron que Goebbels estaba en lo cierto.

Lo anteriormente expuesto acerca de la propaganda se encuentra relacionado con la teoría de la reactancia psicológica de Brehm que establece que el hecho de exigir a alguien que haga algo tendrá efectos contraproducentes elicitando en el sujeto respuestas contrarias a las que se exigen.

El nazismo aplico elementos que aparecen en la teoría sobre conformidad de Salomón Asch. La conformidad se puede definir como la modificación del comportamiento y de la actitud a fin de armonizarlos con el comportamiento o actitud del grupo. En este aspecto la ideología nazi acertó al vincular el Partido con la raza, lo que hizo que el pueblo alemán interiorizase el ideario nacionalsocialista como algo propio. Por lo tanto, nos encontramos ante lo que Kelman definió como Conformidad por Interiorización, es decir, que el sujeto hace suyo el sistema de valores y los actos hasta el punto que ni siquiera percibe que ha sido objeto de una influencia; por eso el interés de Goebbels de crear una propaganda sutil no directa. También se puede ver un sometimiento debido a la distorsión del juicio, según Salomón Asch este sería el caso de aquellos ciudadanos alemanes que no creyendo en el nazismo se dejaron influir por éstos, ya que según Asch la mayoría puede hacer creer al resto que sus ideas eran las validas.

Aunque nos pueda sorprender gran parte de los miembros las unidades de exterminio de las SS no se arrepienten de lo que han hecho. No se escudan en la obediencia a la autoridad (como el caso de los soldados japoneses y soviéticos), justificando sus actos con expresiones como “creo que era lo que había que hacer”, todo esto es fruto de esa interiorización de la ideología nazi por parte de la sociedad alemana que se fraguaba en la escuela, juventudes hitlerianas, medios de comunicación…

Otro autor que podemos relacionar con el nazismo es Milgram y su estudio de Obediencia a la Autoridad. El partido utilizo todas las herramientas conocidas de la psicología social a favor de la supremacía aria. A continuación ejemplificaré las variables explicativas que para el autor nos hacen obedecer:

-          El estado de agente. El individuo se considera parte de una estructura jerárquica y por lo tanto la responsabilidad recae sobre los superiores. El nazismo aplico los principios de la burocracia Weberiana a todos los aspectos de la sociedad estableciendo tareas concretas a cada extracto de ésta, con lo cual el individuo no era nada mas que una pieza de un gran mecanismo dirigido a un fin (operario de la compañía de ferrocarriles que veía pasar cada noche vagones de ganado llenos de personas hacia la muerte, su justificación era que el solo cumplía su trabajo y así en todos los ámbitos de las sociedad).

-          Las prácticas socializadoras. La Alemania de los años treinta se asienta en un sistema educativo autoritario con un sistema familiar y social basado en la disciplina prusiana, en la que hay que obedecer a la autoridad sea cual sea ésta. Como ejemplo se puede señalar a gran parte de la aristocracia alemana que formando parte del ejército obedecieron a Hitler solo por su juramento de fidelidad y no por sus creencias.

-          Técnicas de aproximación sucesiva: La violencia crece poco a poco, se pasa de peleas callejeras o ataques a tiendas de judíos (la noche de los cristales rotos) a la detención de los líderes hebreos. La prohibición de matrimonios mixtos entre arios y judíos (Leyes de Nuremberg). Posteriormente el asesinato de campesinos polacos y rusos hasta llegar a la creación de los campos de exterminio de Belzec, Sobibor, Treblinka y Auschwitz en los que murieron en torno a tres millones de personas.

-          Distancia emocional con respecto a la victima. La concepción de la raza aria como superior al resto produjo que el pueblo alemán se considerase lejano a los sufrimientos de las personas consideradas como inferiores. Técnicas como la obligatoriedad de vestir determinadas ropas, símbolos como la estrella de David, la eliminación de los nombres y sus sustitución por un número hacia que los vigilantes no viesen a personas sino a simples representantes de una raza inferior.

-          El grado de institucionalización de la autoridad. El füher no era un simple líder sino un Mesías cuyo fin era conseguir un “mundo ideal”.


En conclusión se podría establecer que el nazismo no fue un problema solamente de un  país sino que lo fue de una sociedad en la que se valora más los fines que los medios para su consecución. Todo vale, sin tener en cuenta las justificaciones éticos-morales de los actos.  

“Holocausto y psicologia del comportamiento colectivo” por Francisco G. Campa - Bellumartis Blog de historia militar.



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