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27 de junio de 2017

EL AQUILA DE LAS LEGIONES

aquila de plata  -
Tiziano Capelli -Associazione Culturale Decima Legio

Hoy Enol Alonso Capín da comienzo a una serie de artículos sobre los símbolos de las Legiones Romanas. Como no iba a ser de otro modo empezaremos con el Águila que introdujo “Cayo Mario. El Tercer Fundador de Roma”.

La gran enseña conocida por todos aquellos que han visto o han oído algo de Roma y sus legiones es la del aquila, distintivo casi sinónimo de estos y que hunde su origen en los pretéritos tiempos romanos, algo que todavía hoy día nos es ignoto. Este sería una gran águila de oro o plata enarbolado en un asta de madera y sin ningún otro ornamento que el famoso SPQR y/o la corona de laurel. Este sería transportado por el aquilifer, uno de los legionarios que en más estima estuviera en la primera cohorte, y que suponía la dualidad de un gran honor y un gran deber el no sólo portarla, sino defenderla hasta con la propia vida:
No acabando todavía de resolverse los nuestros, especialmente a vista de la profundidad del agua, el que llevaba el águila de la décima legión, suplicando a los dioses, que la situación fuera favorable a la legión: «Saltad, dijo, soldados, al agua, si no queréis ver el águila en poder de los enemigos. Por lo menos yo habré cumplido con lo que debo a la República y a mi general. » Dicho esto a voz en grito, se arrojó al mar y empezó a marchar con el águila derecho a los enemigos.
(Julio César, De Bello Gallico, IV, XXV)1.

Denario de plata del 82 aC acuñado por Cayo Valerio Flaco.
Museo Británico (código 2002,0102.3112).
Este símbolo parece tener un origen en tiempos de la República de Roma, presente gracias al material numismático actualmente en el catálogo del Museo Británico y a la que presta atención Eduardo Kavanagh a la hora de hablar de la génesis de este, recurriendo a su vez a la teoría de Lawrence Keppie por la que, a tenor de que el aquila aparece flanqueado por dos signa con las letras “H” y “P”, esta tendría una primera función de identificación de los triarii, es decir, sería el estandarte de este cuerpo militar y desde ahí acabaría por ser el emblema de las legiones romanas una vez Cayo Mario lo estableció como tal en su reforma del ejército romano en el 107 a. C.
En cuanto a su utilidad en batalla, a pesar de que hay autores que le niegan funcionalidad en este aspecto, hay más defensores de que el aquila operaba como insignia táctica, tales como Speidel o Fernando Quesada Sanz. De esta forma, sabiendo que el aquila debía acompañar siempre al centurión primus pilus, este se situaría en primera línea, de modo que actuaría no sólo como localizador para encontrar al oficial romano o para enardecer a los soldados, sino que también podría tener una función de guía clara para saber hacia dónde avanzar.
Cayo Mario tras la victoria de Aquae Sextiae
señala al aquila de la Legión,
Boceto de Javier Ferrando
Por otra parte, la simbología del aquila se debe ver como una de las más importantes para los legionarios, sino la más importante, ya que una legión que perdía este icono podía verse abocada a la disolución, aunque Kavanagh hace un gran análisis gracias al cual parece que no se llevaron a cabo dichas disoluciones en los casos que nos han llegado, contando con los ejemplos de las legiones perdidas por Varo en Teutoburgo el 9 d.C. o las legiones cesarianas o pompeyanas durante la guerra civil entre César y Pompeyo.
Pero la razón de la magnitud que rodea a este estandarte nos es desconocida, aunque podríamos entenderla si atendemos a la religión romana y nos retrotraemos al periodo monárquico romano, en el que el rey actuaba de pontífice junto con sus funciones política y militar de monarca y general. Ello unido a la relación del pontífice y el dios Júpiter, se pondría pensar en una forma de obtener la ayuda del dios. Igualmente, podíamos verlo como un rastro indoeuropeo, ya que entre los celtas había un culto hacia el águila como animal relacionado con la victoria y también presente entre otros pueblos como el persa como un animal capital en las religiones de los diferentes pueblos con un origen indoeuropeo.
Por ello el Aquila seguramente tuviera una función simbólico-religiosa y además de esta, también una táctica que permitiera mostrar dónde estaba la cabeza de la legión en la contienda y a la vez suponer una fuente de inspiración y de ánimo para las tropas en plena melée.
Ya si atendemos a la evolución del aquila, sabemos que sigue presente durante el periodo cristiano y parece que tuvo una competición con la cruz, de modo que según los historiadores el estandarte seguramente acabaría por abandonar su función religiosa, manteniendo una estrecha relación como símbolo del poder imperial y también de las legiones, ya que recordemos que en el Bajo Imperio las tropas tenían un fuerte fervor por el culto solar y al Sol como divinidad se le relaciona con el águila. Así nos encontramos con que en la progresiva generalización de la cruz como símbolo de las legiones a partir del 324 d.C., sería en cierto modo más fácil diferenciar entre los contendientes en batalla, especialmente durante el reinado de Juliano II el Apóstata (360-363 d.C.).
Escultura de un águila romana y armas, probablemente del mausoleo del general Mesala
 (Prado, Madrid). Wikicommons
El regreso del Aquila al campamento
Escena de la Serie "ROMA"

Para saber más:
KAVANAGH,Eduardo. “Estandartes Militares en laRoma Antigua”. Madrid: Polifemo, 2015.
RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, Julio. “Historia de las legiones romanas”. Madrid: Signifer Libros, 2001.
LE BOHEC, Yann. “Enciclopedia of the Roman Army”. Hoboken: John Wiley & Sons, 2015.

4 comentarios:

  1. Buenas BHM,

    Las águilas acompañaban a las legiones romanas haya donde fueran y como bien decís estaban asignadas a la primera cohorte. Eran un símbolo de orgullo, pertenencia y adhesión a la legión, incluso algunos autores hablan de que se las consideraban un objeto de culto. Junto al águila el famoso acrónimo SPQR (Senātus Populusque Rōmānus 'El Senado y el Pueblo Romano').

    Durante a lo largo de la historia de Roma, sabemos que se perdieron varias águilas pertenecientes a diferentes Legiones Romanas en diversas épocas. Es significativo que después de perder estas águilas Roma hacia esfuerzos para intentaba recuperarlas, me recuerda a lo que más adelante pasaba por ejemplo en las guerras napoleónicas cuando las unidades eran derrotadas y perdían sus banderas.

    Sobre este tema, existen un par de novelas históricas que a mi parecer tratan muy bien este tema:

    Rosemary Sutcliff - El águila de la novena legión (1954)
    Massimiliano Colombo - La Legión de los Inmortales (2015)

    Gracias.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Espero te haya gustado el artículo. Ademas de esos libros existen varias peliculas y un capítulo de la Serie "Roma" sobre el tema de recuperar el Aguila. de hecho en la actulaidas sucede algo parecido con las banderas por eso creo que ya no se llevan al combate las divisionales.

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  2. Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado. Seguiremos publicando más sobre esta tematica y te invito a leer el resto del Blog.

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