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26 de abril de 2017

LOS GALOS Y SU GUSTO POR LAS CALAVERAS

      Gracias a esta ilustración del amigo del BHM José Daniel Cabrera Peña para Desperta Ferro (Antigua y Medieval nº9) vamos a descubrir la morbosa afición de los “pueblos de la Galia meridional por los cráneos humanos.
         Un caudillo galo vestido con sus mejores galas, unos bracae o pantalones a juego con la túnica y cubierto por un sagum teñido en rojo, color muy caro en la antigüedad, y con dos complementos muy galos, una fibula de plata que cierra su capa y un  torques de oro en su cuello.  Se muestra desafiante, con la mano en la empuñadura de su espada, a un extranjero la carta de presentación de su tribu...

Grabado siglo XIX
Acaban de llegar a la región unos hombres del sur, a los que los romanos llaman como púnicos o cartagineses, buscando bravos guerreros a las Galias. ¿Que mejor presentación de su experiencia que la del ultimo noble al que venció en un combate singular? Se preguntó el noble antes de acudir a la reunión con los extranjeros, mientras portaba en sus manos una urna decorada que en su interior guardaba el trofeo, la cabeza del vencido.
      La escena sería similar a esta que relata Estrabón “y muestran a los extranjeros las cabezas de los enemigos famosos embalsamadas con aceite de cedro, y ni siquiera a cambio de su peso en oro se avienen a venderlas”. De hecho su gesto de agarrar la espada, un magnífico ejemplo del trabajo con el hierro de la Cultura de la Téne (nombre más correcto que celta desde el punto de vista de la Arqueología), muestra el valor que tiene este trofeo para su familia. Como bien reflejo Diodoro Sículo se convierten con las generaciones como una muestra del prestigio de su clan “la muestran a los extranjeros vanagloriándose de que por aquella cabeza alguno de sus antepasados o su padre o incluso el mismo no quisieron aceptar el ofrecimiento de una gran suma de dinero”.
         De hecho la afición con las calaveras no era solo de los nobles sino una forma de mostrar la valía de los guerreros en el combate tanto a sus camaradas como a los enemigos. De hecho además de las creencias religiosas de cierta posesión del espíritu del vencido no se puede olvidar el valor como arma psicológica.
Jinete galo de Wayne Reynolds. Osprey "Los celtas, una amenaza sin fin"
         Tito Livio relata esta afición de los galos, en este caso de los senones, tras vencer a los romanos en el año 295 a.C.  La cara de horror de los supervivientes romanos en el momento “…hemos visto a algunos jinetes galos con cabezas humanas colgando del pecho de sus caballos, y otras ensartadas en sus lanzas, cantando la acostumbrada canción de victoria”. Los guerreros de Brenno tras derrotar en Alia (390 a.C.) a los romanos estuvieron todo un día cortando las cabezas de los legionarios caídos como recuerdo de su victoria y también como técnica de guerra psicología.
Dioduro de Sículo añade que además de decorar sus monturas con estos sangrantes objetos “después de entregar a a su sequito las armas de su oponentes cubiertas de sangre, las llevan como si fueran un botín cantando un peán (canto coral religioso) sobre ellas y entonando una canción de victoria. Aquellos primeros productos de la batalla son colgados en sus casas.”
Puerta de templo galo en Roquepertuse, Velaux.
         La visión de los poblados y templos con cráneos clavados en estacas o colocados en hornacinas eran un símbolo del furor, valentía, de los guerreros de ese poblado y más eficaces en la defensa que una empalizada.
         Aunque parezca que estos galos eran un poco raritos debido a esta afición que ahora se diría gore, realmente era una moda muy extendida entre sus parientes de la Península Ibérica, pero eso ya es otra historia.


Los galos y su gusto por las calaveras” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar 

2 comentarios:

  1. ¿Será que la imagen de Turno adornando su carro con las cabezas de sus enemigos, como cuenta en LA ENEIDA, es una referencia a esta costumbre de la Península Ibérica y de la Galia?

    Se sabe que en algunos pueblos amazónicos (el Shuar, por ejemplo) hacen el corte y hasta reducción de cabezas, en la actualidad ya no se da, pero era para poseer lo "mejor del espíritu guerrero", ¿por qué hacían eso los europeos o los africanos?

    Juan Diego.

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    Respuestas
    1. Cierto que ya en la Oliada y la Eneida se habla de esta costumbre que no sólo es de los celtas.
      El por qué es doble un lado mágico espiritual de apoderarse de la fuerza, experiencia y por otro lado generar miedo en el enemigo

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