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2 de diciembre de 2016

LA INVENCIBLE INGLESA DE DRAKE EN CORUÑA, 1589



El Galeón San Juán se adentra en la ría, al fondo la hoguera avisando del ataque inglés.
Antonio Navarro Menchón

          Los ingleses decidieron vengarse de la desafortunada Grande y Felicísima Armada con un contraataque a las costas gallegas y portuguesas. La conocida como la Contraarmada formada por 23.375 hombres y 120 barcos capitaneados por el almirante Francis Drake y por el general John Norris en tierra.
         Los ingleses confiaban en el factor sorpresa pero un vigilante en Estaca de Bares les estropeo la fiesta. Su orden era encender un fuego por cada navío enemigo pero al ver la inmensa flota decidió prender una gran hoguera y correr a lomos de su caballo hacia Coruña. Advirtió al capitán Juan Sánchez Cotrofe de la inmensa flota que se acercaba: “…son por lo menos ochenta, o cien velas, o quizá más…tal vez ciento veinte”. Tras las primeras dudas el capitán se lo comunicó a José Pacheco, Marques de Cerralbo y gobernador de la plaza fuerte...

La Coruña en 1589. Relieve estatua Maria Pita
     
         Por suerte para los defensores la ciudad tenía una guarnición de 150 arcabuceros bajo las órdenes de Álvaro Troncoso además de 500 soldados viejos de Infantería de Marina. Junto a estos profesionales, 340 piqueros 220 arcabuceros procedentes de las milicias locales. En total 1200 hombres guarnecidos tras las murallas coruñesas se enfrentaban a la mayor flota inglesas que nuestras costas habían visto.
         El 4 de mayo se confirmaron la peor de las noticias, el objetivo de la armada de Drake era la ciudad de Coruña. Una gran hoguera se enciende en la torre de Hércules como señal de alarma para movilizar a las milicias locales.
Los barcos de guerra, veteranos de la Grande y Felicísima Armada, salen del puerto para crear un perímetro defensivo que trazaba  un arco protector sobre la gran playa de la Marina. Los capitanes y sus tripulaciones, pese a la inferioridad numérica y a la escasez de munición, salen a la mar para cumplir su misión a bordo de los siguientes navíos: el Galeón San Juan (50 cañones) de la Escuadra de Portugal, Nao San Bartolomé (20 cañones) de la Flota de Andalucía, y las galeras de Portugal Diana y Princesa (5 cañones).
Retrato de John Norreis. Hacia 1600
National Trust Collections
Al medio día la flota inglesa se interna en la ría y se detiene fuera del alcance de los cañones del castillo de San Antón. Al poco unos 8.000 infantes, bajo las órdenes de Norreys, descienden a sus lanchas para desembarcar en las arenas de Santa María de Oza para atacar la Ciudad Baja. Para hacer frente a este contingente el capitán Álvaro de Troncoso y Ulloa disponía de 150 de expertos arcabuceros que venderían caras las arenas de Oza. Tras numerosas bajas, los ingleses se dan cuenta del escaso número de los tiradores españoles y deciden rodearlos, por lo que Troncoso se retira hacia el pequeño fuerte de Malvecín, próximo a la muralla de las Pescaderías.
         El primer ataque había sido detenido por los arcabuceros, todo un triunfo moral para los coruñeses, y para las siete compañías de los Tercios Viejos que estaban descansando en la ciudad que ahora debían proteger. Con unos excelentes capitanes como Julián de Luna y Diego de Bazán, una gran disciplina y un deseo de venganza contra los ingleses venderían muy caras las murallas de Coruña.         
Los invasores tras lograr capturar la artillería del galeón San Bernardo, que estaba siendo reparado en el arenal, pensaron que la batalla estaba ya ganada. En la noche desembarcaron sus cañones que al alba comenzarían a debilitar la muralla de Pescaderías. Pero su sorpresa fue grande cuando comenzaron a recibir un nutrido fuego de artillería desde los castillos de San Antón y de los buques San Juan y San Bartolomé. El duelo entre el galeón y las baterías inglesas fue épico hasta tal punto que los ingleses trataron de tomarlo al asalto sin éxito. Tras duros combates y debido al estado del San Juan se decidió hacerlo explotar, eso sí cuando llegasen la sección de abordaje inglesa. El galeón en su último suspiro se llevó por delante la vida de 14 ingleses en su gran explosión. Mientras las galeras tras una escasa participación en el combate reciben órdenes de tratar de escapar hacia Ferrol y el San Bartolomé fue hundido para impedir su captura.
La Invencible Inglesa en la ria. Relieve escultura M. Pita
La pérdida de los navíos hizo un hueco en el sistema defensivo que permitió acercarse fácilmente a los ingleses a los muros de la Pescadería. Los infantes españoles se encontraban en las murallas, por lo que no pudieron detener a los 1.500 invasores que a bordo de lanchones lograron desembarcar tras la parroquia de San Jorge a los pies de la Ciudad Alta. Los defensores al verse rodeados decidieron refugiarse en el castillo de San Martín mientras que otros a sangre y fuego se internaron en la Ciudad Alta. La trágica noche del 5 de mayo cubrió de sangre las calles de la Ciudad Baja, los ingleses llenos de ira por sus numerosas bajas se vengaron con los civiles, especialmente con las mujeres, unos 400 coruñeses fallecieron en esta “noche triste”.
Al día siguiente, sábado 6 de mayo, los vecinos de Betanzos, San Saturnino y los alrededores se dirigieron armados de todo aquello que pudiese matar a los invasores. Unos 1400 hombres bajo las órdenes del veterano capitán de Flandes, Juan de Varela, sumándose por la tarde refuerzos de Santiago de Compostela, dos compañías de asturianos bisoños y otras tres compañías del señor de Cayón, siendo ahora unos 2400 españoles los que impedirían nuevos desembarcos y hostigarían al enemigo desde el monte de Arcas.
Los sitiados vieron el movimiento de los refuerzos lo que levantó la moral de civiles y soldados. Durante varios días los ingleses atacaron las murallas mientras que de noche seguían cavando una mina bajo las murallas. En la Ciudad Alta todos aportaban su granito de arena, las mujeres y niños llevaban agua, comida e incluso municiones a los soldados que defendían las murallas, o portaban piedras y arena para rellenar las brechas en las defensas.
El día 12 los ingleses hacen explotar una de las minas pero fue un fracaso, ya que se quedó corta. Desde las ruinas del convento de Santo Domingo disparan día y noche contra las murallas hasta que la mañana del día 14 abren brecha. Pero los hombres del capitán Pedro Ponce y del alférez Antonio Herrera frena la entrada del torrente invasor por la herida de las murallas. A las seis de la tarde explotó otra mina que alcanzó las murallas, aunque la suerte no acompañó al invasor o fue la ayuda de la virgen del Rosario, sepultando a 300 de la vanguardia inglesa. La brecha esta vez fue cubierta por los hombres del capitán Troncoso.
"Maria Pita" de Fernández Cersa.
Patrimonio Artístico Municipal
Pero el orgulloso Norreys ordenó un gran ataque a diez compañías de sus mejores hombres, a los que acompañó en primera línea de combate. Lograron penetrar en una brecha al grito de “YA SON NUESTROS” cuando el mismísimo diablo vestido de mujer apareció en la muralla arrancando de la mano el estandarte al oficial ingles que lideraba la penetración, tras clavarle una pica en el vientre.
La heroína gritó “QUIEN TENGA HONRA QUE ME SIGA”  un llamamiento al pueblo de Coruña que mano a mano con el ejército defendió su ciudad del ataque inglés. Su nombre era  María Mayor Fernández de Cámara y Pita (1565 – 1643). Al igual que el resto de mujeres de la ciudad sabiendo de lo que eran capaces esos herejes, muchas de ellas habían logrado sobrevivir a la noche del 5, decidieron morir luchando.
Y es que las mugeres e hijos acudían a las partes mas peligrosas con mucho ánimo con muchas piedras con las cuales tiraban a los enemigos con que les descalabraban e azian mucha ofensa…
Los ingleses se retiraron a lamerse sus heridas tras enfrentarse a la mejor infantería del mundo y al pueblo de Coruña. Tras saquear durante varios días la ciudad vieja y los alrededores decidieron el día 19 de mayo retirarse poniendo rumbo a Lisboa. Tras de sí dejaron 1300 muertos y varios buques y barcazas de desembarco, además tuvieron que llevar consigo a cientos de heridos que dio lugar a una serie de epidemias en los navíos. La ciudad sufrió la perdida de unas 1000 personas, la mayoría civiles, pero demostró a los ingleses el precio de pisar suelo español.
"María Pita como Álfrez Mayor" de F. Gutierrez
Museo Militar de la Coruña
 Este texto y varios más del blog Bellumartis Historia Militar formarán parte de la exposición del pintor Antonio Navarro Menchón en el Museo Militar de la Coruña, del 18 de octubre al 20 de diciembre.
Para saber más puedes comprar estos libros así ayudas a BHM

 
La Invencible Inglesa de Drake en Coruña, 1589  Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar

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