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3 de agosto de 2016

FRAGGING Y BOUNTY HUNTING EN VIETNAM



         No vamos a hablar  hoy de la última moda en deportes de riesgo ni una nueva moda en internet, sino de una serie de actos de insubordinación en el ejército estadounidense en la Guerra de Vietnam.
Desde las primeras milicias hasta la actualidad los soldados amaron y odiaron a sus superiores llegando en algunos casos a asesinarlos. Pero sería en este conflicto bélico reciente cuando más casos confirmados por los EE.UU. de asesinato de oficiales y suboficiales por parte de sus subordinados. ¿Cuáles fueron los motivos?...

         Tras la retirada de Francia, en parte tras el desastre de Dien Bien Phu, en 1955, el gobierno norteamericano dio su apoyo a Ngô Đình Diệm nuevo presidente de la recién proclamada República de Vietnam. Ante la escalada de ataques de las guerrillas comunistas del Frente Nacional de Liberación de Vietnam conocido como Vietcong, el Ejército de los EE.UU. envió entre 1959 y 1964 una serie de instructores que se convertirían en una verdadera fuerza de combate.
Regiones militares en Vietnam del Sur.Wikicommons
Tras el Incidente del Golfo de Tonkin con las Fuerzas Armadas de la República Democrática de Vietnam,  el presidente Lyndon b. Johnson con la aprobación del Congreso el 6 de agosto autorizaba a los asesores a realizar operaciones militares fuera de las bases, daba comienzo oficial a la Guerra de Vietnam aunque oficiosamente ya hacía tiempo que agentes de la CIA combatían abiertamente al Vietcong. Desde el punto de vista del Derecho Internacional Estados Unidos no estaba en guerra contra ninguna nación, ya que no había una declaración previa de guerra y tampoco fue una invasión de Vietnam del Sur ya que tenían el permiso de las autoridades locales. Además  la ayuda americana tenía la consideración de asesores.
La lucha contra el régimen comunista de Vietnam del Norte y sus aliados en el Sur comenzó con un gran apoyo del pueblo norteamericano en su cruzada contra el comunismo. Poco a poco la guerra de guerrillas y atentados comenzó a desmoralizar tanto a las tropas diseminadas por la selva, o en grandes bases alejadas de la línea de combate donde la ociosidad era aún más peligrosa que el fuego enemigo y donde las drogas abundaban, recordemos que es la época de la maría, el LSD y otros alucinógenos. Además en los hogares estadounidenses las Televisiones llevaban el horror de la guerra a los hogares y dio comienzo a un movimiento de protesta contra la guerra, protagonizados por jóvenes melenudos con ropas de colores a los que comenzaron a llamar hippies
Potestas contra la Guerra en el Pentagono, 1967. US Army NARA
 En este conflicto por primera vez de forma masiva las unidades comenzaron a ser multiétnicas. Numerosos reclutas afroamericanos formaron parte de unidades con compañeros de origen caucásico, lo que provoco problemas sobre todo con los habitantes de los estados del Sur. En muchos casos los oficiales y suboficiales mantenían la misma visión segregacionista que los soldados rasos, lo que provocaría el rechazo de los reclutas de las minorías raciales. Además los conflictos raciales en los EE.UU tras el asesinato de Martin Luther King en 1968 abrió una brecha entre los compañeros de trinchera difícil de resolver en los cuarteles de Vietnam.
Pero según todos los expertos la más importante de las causas de esta ola de asesinatos que según George Lepre  provocó 99 muertes entre los  900 casos de fragging, fue el corto periodo de servicio. Debido al carácter obligatorio del servicio, los políticos decidieron reducir el tiempo de exposición de los reclutas al mínimo posible, unos seis meses.
Marine en Da Nang, 1965. US Army NARA
Aunque esta medida parece a priori buena para la moral del combatiente ocasionó unas graves mermas en el sentimientos de cuerpo o la camaradería de los hombres, más preocupados en sobrevivir esos meses que en combatir. Además la rotación de oficiales de remplazo hacia que no tuviesen ni la experiencia ni las cualidades para liderar tropas en una guerra sucia como esta. Esta carencia de liderazgo en los bajos escalafones de las unidades de combate junto con las causas sociales que ya vimos por alto,  creó un sórdido ambiente en los cuarteles.
Algunos suboficiales eran vistos por los conscriptos como unos John Wayne que querían la gloria a su costa, mientras que los oficiales eran vistos como unos chupatintas que harían que les matasen por su estupidez. Los soldados tenían que frenar el entusiasmo de sus superiores por el combate. En 1972 salió a la luz pública, aunque ya hacía años que sucedía, un caso de Bounty Hunting o cazarrecompensas. Los soldados aportaron dinero a un bote para quien asesinase  al oficial marcado. Años después se descubrió que en la batalla de  Hamburguesa, en 1969, se recolectaron 10.000 dólares entre los miembros de la 101º División Aerotransportada para asesinar al Teniente Coronel Weldon Honeycutt, tras varios intentos, nadie logró su objetivo.
El mayor problema para cometer sus crímenes, es que las armas de fuego estaban numeradas por lo que con una sencilla prueba balística descubrirían al asesino. Pero en una guerra había más medio para matar y un arma sencilla de conseguir y que no dejaba huellas eran las granadas de fragmentación, de aquí el nombre de fragging. Sería en enero de 1971 en una editorial del Washington Post cuando aparece por primera vez este término en los medios de comunicación, empleado por el columnista Charlmers Roberts: ¨¿Por qué tomar riesgos en una guerra que está llegando a su fin?¨. Recientes informes llegados de Vietnam hablan de desmoralización, y de fragging de los reclutas a los oficiales; que consiste en lanzarles granadas de mano para poner fin a su agresividad
En esta guerra se popularizó el uso de la mina Claymore M-18 y las granadas de mano M26, M61 y M67, siendo estas las armas usadas en la mayoría de los casos de fragging, sin olvidar cuchillos o armas de fuego en algún caso.
Granada M-26. US Air Force
La idea era que pareciese una baja por fuego enemigo por lo que se solía hacer en pleno combate o durante los bombardeos de mortero enemigo. Aunque en algunos casos el ambiente en la unidad estaba tan viciado que incluso se atrevieron a advertir a la víctima de su intenciones. El método era poner la anilla de la granada en la cama y si no veían un cambio en el comportamiento del superior la siguiente vez sería la granada. En 1972 el Saturday Review publicó el caso de un teniente que desobedeció la orden de atacar una posición en el delta de Mekong y ante el miedo de ser asesinado por sus hombres prefirió un consejo de guerra.
Aunque las cifras varían entre las anteriormente expuestas y la dadas por  Richard A. Gabriel y Paul L. Savage, que estiman unos 1.017 casos de fragging causando 86 muertes y 714 heridos. Los escasos expedientes resueltos, solo un 10%, confirmaron que los asesinos eran de unos 20 años de media y que al principio estaban a favor de la guerra, sirviendo en unidades de apoyo y no en primera línea. Además casi ninguno se arrepintió de sus actos por el odio hacia su víctima y que el 90% habían consumido drogas antes del fragging.
Tal fue el escándalo entre los militares de los EE.UU. que junto a la escasa validez en combate de estos conscriptos llevó a poner fin al servicio militar obligatorio en 1973, dando lugar a un ejército de voluntarios e incluso se redujo el acceso a las armas a los soldados de unidades de apoyo en los cuarteles.  Estas medidas no solucionaron de todo el problema ya que en las cercanas guerras de Afganistán e Irak se produjeron varios casos de fraggging, eso sí fueron aislados. 

VETERANO RELATA SU FRAGGING 
CONTRA SU TENIENTE 

Fuentes y créditos fotográficos:
-         Wikicommons

“Fragging y bounty hunting en Vietnam” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar

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