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11 de noviembre de 2014

LAS AMAPOLAS Y LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Europapress

         Los 11 de noviembre  en conmemoración del Armisticio  declarado en 1918 que puso fin a las hostilidades se celebra el Remembrace Day. Este año un  manto de amapolas rojas cubrieron los fosos de la Torre de Londres en recuerdo del centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, exactamente 888.246 amapolas de cerámica en homenaje a los soldados británicos y de la Commonwealth muertos en la Gran Guerra.
         ¿Por qué esta flor y no otra? Cualquiera que haya visitado un cementerio o museo militar británico habrá visto esta flor adornado monumentos o tumbas. Para los británicos la flor es un símbolo de homenaje y respeto a sus veteranos de guerra y a su sacrificio por el bien común...

         Desde las guerras napoleónicas se comenzó a vincular las amapolas con la guerra ya que se observó que frecuentemente aparecían en los antiguos campos de batalla y sobre los cementerios. Se cree que la cal producida tras los bombardeos y la usada en los entierros en masa posibilita el rápido crecimiento de las amapolas ya que es una de las pocas plantas que crecen en suelos alcalinos.
John McCrae, Wikicommons
    Pero sería un poema del médico militar canadiense John McRae Alexander (30 noviembre 1872 hasta 28 enero 1918) “In Flanders Fields” el que convirtiese a esta sencilla flor en un símbolo.  Mcrae aunque tenía la opción de alistarse en el cuerpo médico se unió a una unidad de combate como oficial artillero y médico. Sería su  segundo período de servicio militar ya que anteriormente combatió en una fuerza de voluntarios en la Segunda Guerra Boer.
Su gran obra está dedicado a su amigo y alumno el teniente Alexis Helmer que falleció en 1915. Según la tradición fue elegido por sus compañeros de armas para decir unas palabras en el funeral de su amigo fallecido el 2 de mayo. El dia después según el sargento mayor Cyril Allinson que observó a McRae sentado al lado de la tumba de su gran amigo en los bellos campos de Flandes en plena primavera, el poema es "casi una descripción exacta de la escena que estaba delante de nosotros". Pero el autor estaba  descontento con su poema y lo arrojó al suelo tras romperlo pero el Sargento Mayor u otro miembro de la unidad, (no está claro) decidió recuperarlo y entregarlo a su superior para ser difundido en los periódicos militares.  Tras no lograr su publicación se envió a la revista ilustrada PUNCH, que publicó de forma anónima los versos.

“En los campos de Flandes las amapolas estallan
entre las cruces, fila en fila, 
Que marcan nuestro lugar, y en el cielo 
Las alondras, todavía cantando con valentía, vuelan 
Sin que nadie entre los cañones.

Somos los Muertos. Pocos días antes 
Vivimos, sentimos el amanecer, 
vimos crepúsculos rojizos, 
Amamos, y fuimos amados, y ahora yacemos 
En los campos de Flandes.

Tome nuestra lucha con el enemigo: 
Para que falle manos te lanzamos 
La antorcha; ser tuyo para mantener en alto. 
Si traicionas la fe con nosotros quien murió 
Nunca descansaremos, aunque las amapolas crezcan 
En los campos de Flandes.”

La obra se convirtió rápidamente en un símbolo popular, sus versos se repetían en numerosos actos de captación de bonos de guerra, campañas de reclutamiento tanto en las Islas Británicas como en Canadá. E incluso el compositor estadounidense Charles Ives utilizó "En los campos de Flandes" para componer una canción homónima que se estrenó en 1917.




En 1918 profesor estadounidense Moina Michael decide llevar una amapola roja durante todo el año en homenaje a los soldados que murieron en la guerra inspirándose en los versos de McCrae. tambien escribió un poema llamado "We Shall Keep the Faith". Regaló  amapolas de seda entre sus compañeros y difundió su uso como emblema oficial de la memoria de la Legión Americana. La ciudadana francesa Madame E. Gurin asistió a la Convención de 1920 de la Legión, donde se aprobó la propuesta de Michael y ella se encargó de vender  las amapolas en su país natal para recaudar fondos para los huérfanos de la guerra. En 1921, Gurin envió comerciales a Londres antes del Día del Armisticio para conseguir fondos con la venta de las amapolas. Esta flor  atrae la atención de Mariscal de Campo Douglas Haig, co-fundador de The Royal British Legion, el que apoyó y alentó la venta de esta flor para obtener fondos para los veteranos de guerra británicos.

La tradición continúa hoy en día, en todos los museos militares se venden estas amapolas rojas para conseguir fondos. Las 800.000 amapolas plantadas hoy en Londres serán vendidas al precio de 25 libras esterlinas por lo que se recolectara un total de 19 millones de euros para las organizaciones de veteranos entre ellas Legión Real británica y la organización Ayuda para los Héroes.
Europapress

No Man's Land (Green Fields Of France) / Joss Stone featuring Jeff Beck



"Las amapolas y la Primera Guerra Mundial" Francisco Garcia Campa - Bellumartis Historia Militar

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