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24 de noviembre de 2014

FORT LA LATTE

FORT LA LATTE. BELLUMARTIS

         Al norte de Bretaña en pleno corazón de la Costa Esmeralda se encuentra uno de los castillos más bellos e infranqueables que he visitado. Situado en una posición estratégica que permite un fácil control de las rutas marítimas de acceso a la Península de Bretaña desde Normandía y de una fácil defensa gracias a la alianza entre los altos acantilados y las bravas aguas del canal de la Mancha.
         Situado en un estrecho saliente de tierra que fue visitada desde la antigüedad como demuestra un enorme megalito de unos 6 m. y 100 kilos, conocido como el Dedo de Gargantua que domina el camino de acceso al castillo. Según la tradición popular hace muchas generaciones hubo una guerra entre los Korrigans y los Gigantes. En una de las luchas fue vencido Gargantua cuyo cuerpo tras su muerte se convirtió en roca y su cuerpo rompió al caer transformándose en las rocas e islas de la costa por lo que obviamente esta enorme piedra fue interpretada por los bretones como parte de su enorme dedo...

El dedo de Gargantua, Patrimonio Región de Bretaña
         Ya desde el siglo X existen relatos que hablan de la construcción de un Castillo en este emplazamiento por el Señor de Goyon bajo las órdenes del Duque de Bretaña Alain de la Barba Torcida. Aunque en la actualidad no persiste ningún rastro de esta obra.
         El castillo actual es obra de serie de ampliaciones producidas a lo largo de más de 600 años desde una simple torre de homenaje hasta la complejo plano actual. En sus muros se perfila el desarrollo de las defensas desde la guerra medieval hasta la modernidad, de la catapulta a los cañones.
        En el Siglo XIII comenzó la construcción del conocido como Roche-Goyon, apellido de la familia constructora los Goyon-Matignon.  A principios del Siglo XIV se finalizó la construcción del torreón principal  y del pabellón residencial con sus tres torres semicirculares. Las defensas se hicieron aprovechando todas las ventajas que confería la naturaleza, ya que el único punto débil ante un ataque era un estrecho itsmo que con la construcción de dos barbacanas con puentes levadizos y la ampliación de las grietas naturales de las rocas para convertirlas en fosos,  hacían muy difícil un ataque frontal.
FORT LA LATTE. BELLUMARTIS En 1379 el Duque de Bretaña Juan IV recompensó a Bertrand de Goyon y a su hermano por su fidelidad con una gran suma de dinero que fue utilizada para decorar el castillo.
         Pero ese mismo año Carlos V de Francia envió a Bertrand de Guesclin a apoderarse de la fortificación. En plena Guerra de los Cien Años las relaciones entre Francia y Castilla pasaban por una fase de buen entendimiento por lo que mercenarios santanderinos colaboraron en el asedio con varias galeras y tras un duro combate el 23 de agosto la Roca fue tomada. Tras el tratado de paz de Guerande el Castillo volvió al patrimonio de la familia Goyon.
         En 1421 el enlace matrimonial con la estirpe de los Torigny convirtió a los Goyons-Montigny en miembros de la corte de los reyes franceses por lo que abandonaron Bretaña. El castillo fue encomendado a un gobernador que con la ayuda de los gentilhombres de las villas de los alrededores vigilaban la costa ante posibles invasiones.
         Durante los conflictos de la  unión francobretona, el castillo fue sitiado en 1490 infructuosamente por una armada inglesa enviada por Enrique VII. Pero sería en las Guerras de Religión entre católicos y protestantes a finales del siglo XVI cuando una expedición del duque de Merceoeur formada por 2000 hombres entre ellos gran número de españoles, de nuevo se une el destino de este castillo con nuestro país. Tras una heroica resistencia el castillo fue quemado y tomado salvo la torre que permaneció en manos de los defensores. Tras este combate la fortaleza perdió su carácter estratégico convirtiéndose en lugar seguro para los vecinos del vecino pueblo de La Latte, de este hecho procede su nombre actual.
FORT LA LATTE. BELLUMARTIS
Horno para calentar balas de cañón
         Seria a finales del Siglo XVII durante el reinado de Luis XIV cuando el fuerte llamo la atención del mejor ingeniero militar de la época, Sébastien Le Prestre Marques de Vauban. En su plan para convertir Saint-Malo  en un puerto seguro para la flota real francesa precisaba de una serie de anillos defensivos costeros que permitiesen a los navíos fondear en las aguas costeras. Se instalo una batería de artillería costera en el extremo de la península compuesta por 2 cañones de 36 libras, 1 de 24, 4 de 18 y 1 de 14 y una dotación de 32 milicianos y un oficial. Bajo protección real  que nombraba al comandante del castillo que estaba protegido por las milicias parroquiales que aportaban 20 milicianos en turnos diarios bajo las órdenes de la guardia costera.
         La última acción militar llevada a cabo en Fort La Latte se produjo en el Periodo de los 100 días, Cent-Jours, tras el regreso de Napoleón de su exilio en Santa Elba en 1815. En el que un grupo de realistas de Saint Malo tomó por sorpresa la fortaleza pero fue recuperada fácilmente por los hombres del general Fabre. A finales del siglo XIX perdió su valor estratégico y fue abandonado por el  ejército  y volvió a su uso civil. En 1930 fue restaurado pero durante la Segunda Guerra Mundial fue  saqueado por las tropas alemanas. Tras finalizar el conflicto comenzó su restauración  y logrando la imagen actual.
         A alguno de vosotros os sonara este castillo pero no sabéis de qué. Os doy una pista aparece el irrepetible Kirt Douglas.  Si acertasteis es la magnífica película “LOS VIKINGOS” de 1957 dirigida por Edinson Marshall.

Fort La Latte” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar
FORT LA LATTE. BELLUMARTIS
Vista sur desde la torre
FORT LA LATTE. BELLUMARTIS
Vista norte desde la torre

Bibliografía:
- Wikicommons

Bellumartis_Historia_Militar's FORT LA LATTE album on Photobucket




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